Durante nueve años, un hombre ingirió 40,000 comprimidos de éxtasis. Estas fueron las consecuencias

El MDMA, popularmente conocido como “éxtasis”, es una droga ampliamente utilizada por muchos jóvenes y adultos; pertenece a la familia de sustancias estimulantes del sistema nervioso central, y puede causar alucinaciones. En comparación con otras drogas similares, el éxtasis en su forma más pura y en dosis bajas, es una de las drogas menos peligrosas.

Durante nueve años, un hombre consumió aproximadamente 40,000 tabletas de éxtasis (38,000 más que el récord de ingesta registrado anteriormente de 2,000) desde los 21 años  hasta que cumplió los 30. Primero comenzó a consumir 5 comprimidos cada fin de semana, luego aumentó la dosis a 3.5 comprimidos diarios. Finalmente, el hombre llegó a consumir hasta 25 comprimidos de éxtasis diariamente. El caso fue reportado en la revista Psychosomatics por un equipo de médicos de la St George’s Medical School de Londres.

En el caso, los médicos reportan que el hombre dejó de consumir la sustancia después de experimentar tres colapsos durante las últimas fiestas a las que acudía. Sin embargo, los problemas apenas comenzaban a aparecer. “Durante unos meses, sintió como si todavía estuviera bajo la influencia del éxtasis y sufrió varios episodios de visión de túnel (nunca antes reportado en casos similares en la literatura médica). Eventualmente desarrolló ataques de pánico severos, ansiedad recurrente, depresión, rigidez muscular (particularmente en los niveles del cuello y la mandíbula), alucinaciones funcionales e ideación paranoica», escriben los autores del estudio. Un examen del estado mental reveló desorientación al tiempo, poca concentración, y dificultades de memoria a corto plazo.

El paciente también tenía antecedentes de consumir sustancias tóxicas, como benzodiazepinas, anfetaminas, LSD, cocaína, heroína y cannabis (está última se detectó al momento de su ingreso a la unidad médica). Luego de suspender el consumo de cannabis, se vio mejoría en la disminución de sus ataques de pánico, alucinaciones y paranoia. Sin embargo, algunos otros problemas persistieron después de varios meses.

Aunque el paciente podía comprender las instrucciones que recibía, sus habilidades para concentrarse y orientarse estaban muy deterioradas. Debido a esta situación, el equipo médico realizó una tomografía computarizada por sospecha de daño irreversible en el cerebro, pero los resultados no mostraron problemas estructurales en la masa encefálica. Posterior a ello, fue referido a una unidad de lesiones cerebrales, donde se sometió a una terapia que mejoró parcialmente su memoria.

Si bien el paciente pudo recuperar parte de su integridad mental, quedó con rigidez muscular, especialmente en la mandíbula. “Creemos que este informe de caso agrega al conocimiento limitado existente de secuelas persistentes asociadas con ingesta abundante y regular de éxtasis”, escriben los autores en las conclusiones de su estudio.

El caso ha sido informado en el Psychosomatics, y lo puedes ver aquí.

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Categorías:Medicina y Salud

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