Dos adolescentes fueron hospitalizadas con daño renal después de una competencia de sentadillas.

Una joven de 19 años se convirtió en el centro de atención de los medios de comunicación chinos, cuando se reportó el peculiar caso de Xiao Tang, estudiante de segundo año de una universidad en Chongqing, en China, quien ingresó a urgencias debido a un daño renal producido por un exceso de desgaste muscular. “Un día estaba haciendo sentadillas, y al día siguiente estaba hospitalizada”, comenta Xiao Tang al medio de noticias China Press.

Una tarde del 10 de junio de 2019, Xiao Tang y una de sus amigas se propusieron realizar un reto de sentadillas para determinar quién tenía más resistencia. Curiosamente, ninguna de las dos estudiantes pretendía perder, así que siguieron con el reto hasta llegar a un total de 1,000 sentadillas en una competencia que duró aproximadamente tres horas sin parar.

Sin preocuparse por nada más salvo al dolor corporal que sentía, Xiao Tang se fue a dormir. Sin embargo, a la mañana siguiente, se percató de que algo no andaba bien. En primer lugar, la joven estudiante no podía mover bien las piernas (esto era evidente, pues el desgaste físico fue extremo, y las articulaciones estaban lesionadas a nivel microscópico, nada malo). No obstante, cuando fue a orinar comenzó a alarmarse. «En primer lugar, no solo me dolía la pierna, sino que no podía doblarla. Luego fui al baño y mi orina estaba marrón», comenta la estudiante a China Press.

Debido a esta situación, Xiao acudió a la unidad médica más cercana, donde le diagnosticaron rabdomiólisis, una enfermedad que se produce por la destrucción del tejido muscular esquelético, lo que ocasiona que se liberen muchos metabolitos y mioglobina (una proteína presente en el músculo esquelético) al torrente sanguíneo. En grandes cantidades, la mioglobina liberada puede ocasionar fallas renales muy importantes y peligrosas. En Xiao, esa fue la causa de que su orina fuera color marrón.

Afortunadamente, el caso de Xiao no provocó insuficiencia renal, después de que los médicos la llevaran de urgencia a un hospital más grande para ser tratada en cuidados intensivos, donde la conectaron a un goteo intravenoso para recuperarse. Curiosamente, cuando llamó a su amiga del hospital, descubrió que ella también había sido hospitalizada con la misma condición. Después del tratamiento médico, la estudiante se logró recuperar. 

Este caso nos enseña que muchas veces, los retos pueden resultar en tragedias cuando se llevan al extremo. Por ello, siempre es mejor acudir con un especialista o un experto cuando pretendemos realizar ejercicio físico extremo.

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Categorías:Medicina y Salud

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