Imágenes desclasificadas de la bomba nuclear más poderosa que se haya detonado.

Recientemente, la Corporación Estatal de Energía Atómica Rosatom, una empresa pública rusa, y el cuerpo regulador para el complejo nuclear de dicho país, lanzó recientemente un video nunca antes visto de la prueba Tsar Bomb de 1961 de la Unión Soviética, una bomba de hidrógeno que fue el arma nuclear más poderosa que se haya detonado.

Conocida oficialmente con el nombre soviético RDS-220, la Tsar Bomb también recibía otros apodos, como «estera de Kuzkina», «madre de Kuzma», “Big Ivan” o “Project 7000”, y fue el resultado de un febril intento de los científicos de la URSS de crear el arma nuclear más poderosa y hacer temblar al mundo ante el poder de la tecnología militar soviética.

En la mañana del 30 de octubre de 1961, la bomba fue lanzada sobre el cabo de la isla Severny en el archipiélago de Novaya Zemlya en el norte de Rusia, e infligió un daño de aproximadamente 50 megatones (aunque en un inicio estaba pensada para 100 megatones), aproximadamente 1,500 veces más potente que el rendimiento de las bombas lanzadas sobre Hiroshima y Nagasaki juntas, y 10 veces más potente que todas las armas convencionales que explotaron durante la Segunda Guerra Mundial, de acuerdo con la cadena de noticias BBC. 

La Tsar Bomb fue llevada a la zona de caída por una versión modificada del bombardero Tu-95 “Bear”, pilotado por el el mayor Andrei Durnovstev, el cual iba acompañado por un avión de reconocimiento que se encargó de filmar la prueba de detonación. Finalmente, a las 11:32 hora de Moscú, la bomba detonó. “Las nubes debajo del avión y en la distancia se iluminaron con el poderoso flash resplandeciente hasta volverse transparentes. En ese momento, nuestra aeronave emergió de entre dos capas de nubes y abajo en la brecha estaba emergiendo una enorme bola de color naranja brillante, la cual, a la distancia, se hacia cada vez más y más grande hasta llegar a los 30 km de altitud. Después se formó el hongo característico de la explosión nuclear, un imponente y escalofriante hongo que se elevó hasta casi 70 km de altitud y un diámetro de 90 km, para luego desvanecerse y perder su forma”, comenta uno de los pilotos que filmaron la prueba.

La detonación de la Tsar Bomb nos recuerda el intento de los científicos de la URSS por crear el arma nuclear más poderosa y mostrar al mundo, y en especial a los Estados Unidos, el poderío de su tecnología militar.

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Alan Steve tiene una licenciatura en Bioquímica Clínica por la Universidad Nacional Autónoma de México y hace trabajo de investigación en la Unidad de Genética y Diagnóstico Molecular del Hospital Juárez de México. En internet, Alan es fundador de la comunidad Enséñame de Ciencia.