La sangre de los dragones podría ser la clave para acabar con la resistencia a los antibióticos.

La resistencia bacteriana ha aumentado en la última década debido al abuso en el consumo de antibióticos, lo cual es un problema de salud alarmante pues bacterias que antes eran inofensivas y las infecciones que producían podían tratarse con el empleo de penicilinas y sus derivados, ahora son multiresistentes a una gran cantidad de antibióticos. Los problemas de salud acompañados a la resistencia bacteriana van de la mano con los problemas económicos, ya que anualmente los gobiernos invierten millones de dólares en la adquisición de antibióticos.

Para combatir este problema creciente, en los últimos años se ha invertido en una gran cantidad de investigaciones que tienen por objetivo dar una solución a esta problemática y, si bien muchos estudios han llegado a obtener resultados muy prometedores, todavía se encuentran en fase de investigación antes de que puedan emplearse en la población.

Recientemente, un equipo de investigadores liderados por científicos de la Universidad George Mason han encontrado algo muy peculiar que podría emplearse para combatir la resistencia a los antibióticos, y proviene de una de las criaturas más misteriosas e imponentes que existen en el reino animal. El dragón de Komodo cuenta con un arsenal de compuestos químicos presentes en su sangre que son capaces de eliminar una amplia gama de bacterias; estos compuestos reciben el nombre de péptidos antimicrobianos catiónicos, y aunque muchas especies animales cuentan con moléculas similares en su sangre, el dragón de Komodo tiene 48, de los cuales 47 son poderosamente antimicrobianos.

En su trabajo, los investigadores aislaron estos péptidos mediante técnicas sofisticadas de biología molecular; posteriormente los identificaron y realizaron 8 versiones sintéticas de estas moléculas. En una segunda etapa, los científicos evaluaron su efectividad al someter a dos cepas de superbacterias (Pseudomonas aeruginosa ATCC 9027 y Staphylococcus aureus ATCC 25923). Curiosamente, siete de los ocho péptidos exhibieron actividad antimicrobiana contra ambas cepas de superbacterias y uno solo mostró una potencia significativa contra P. aeruginosa, haciendo algo que muchos antibióticos convencionales no pudieron. 

“Este estudio demuestra el poder de nuestro enfoque de bioprospección para el descubrimiento de péptidos antimicrobianos catiónicos, y revela la presencia de una plétora de péptidos antimicrobianos nuevos presentes en el plasma del dragón de Komodo. Nuestros hallazgos pueden tener implicaciones más amplias con respecto al papel que desempeñan los péptidos derivados de histonas en la defensa contra la infección”, escriben los autores en las conclusiones de su estudio, publicado en el Journal of Proteome Research.

Aunque los estudios aún no se prueban directamente en humanos, se espera que muy pronto se pase a los ensayos clínicos, lo cual podría ser muy prometedor para combatir la resistencia bacteriana, que cada año aumenta más.

La investigación ha sido publicada en el Journal of Proteome Research, y la puedes ver aquí.

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