Esas manchas blancas en tu ropa interior son completamente normales, explica un famoso museo.

Quizá una de las mayores preguntas que se hace la población femenina sea la de por qué aparecen manchas claras en su ropa interior. Muchas mujeres pueden sentir un poco de incomodidad, o se llegan a alarmar cuando se percatan de esta situación. Si quien está leyendo esta nota es mujer, déjame decirte que no eres la única que ha tenido esa sensación incómoda. Se trata de una circunstancia que no tiene nada que ver con la higiene, ni con la menstruación… menos con infecciones o enfermedades; y además, es algo totalmente normal.

Cuando el Museo de la Vagina (el primer museo dedicado a la anatomía ginecológica, ubicado en Londres, Reino Unido) publicó en su cuenta de Twitter unas prendas con manchas blancas en esa zona anatómica, rápido se hicieron evidentes las respuestas de muchas mujeres, donde se llegó a percibir el desconocimiento de esta situación, completamente normal. “¿Encuentra parches más claros en su ropa interior oscura? ¡ES NORMAL! Tu vagina es ácida y tiene un pH de 3.8 a 4.5. Eso es lo suficientemente ácido como para blanquear la tela, y eso es lo que está sucediendo”, explicó el museo en una publicación.

-Muy bien, ya vimos que el pH es el responsable ¿Pero es normal tener un pH ácido? Pues sí, la verdad es que el pH ácido presente en esa zona anatómica es imprescindible para evitar que sea colonizada por microbios ajenos a la microbiota normal, lo cual podría ocasionar importantes infecciones vaginales. El hecho de que esa zona tenga ese pH se debe principalmente a que está colonizada por bacterias del género Lactobacillus, los cuales acidifican el medio debido a sustancias (principalmente ácido láctico) que producen por su metabolismo. Tu nivel de pH diferirá a lo largo de tu vida, normalmente alrededor de 3.8-4.5 en los años en que está menstruando, y ligeramente por encima de eso antes de la pubertad y después de la menopausia, ya que los cambios hormonales ejercen un papel importante en la regulación de la microbiota vaginal.

De acuerdo con dicho museo, la anatomía ginecológica se pasa por alto con regularidad, tanto en la investigación como en la sociedad. Por ejemplo, el primer estudio anatómico detallado del clítoris interno, un órgano que mide 10 cm de largo, no se publicó hasta 1998. Las personas de todos los niveles no lo hacen debido a un clima de vergüenza y estigma. Esto significa que las personas no pueden obtener una comprensión completa de su propia anatomía y permite que florezcan mitos y conceptos erróneos.

El museo ha realizado una  exposición Muffbusters: Vagina Myths and How to Fight Them que se centra en disipar algunos de los mitos más extendidos.

Comparte ciencia, comparte conocimiento.

ensedecienciaalan

Alan Steve tiene una licenciatura en Bioquímica Clínica por la Universidad Nacional Autónoma de México y hace trabajo de investigación en la Unidad de Genética y Diagnóstico Molecular del Hospital Juárez de México. En internet, Alan es fundador de la comunidad Enséñame de Ciencia.