Esta mujer desarrolló una extraña enfermedad en los huesos debido a un consumo excesivo de té.

Las manifestaciones clínicas ocasionadas por intoxicaciones pueden tardar en aparecer, dependiendo de la sustancia que lo esté ocasionando. Si bien hemos atribuido efectos negativos a la salud a una gran cantidad de productos, lo cierto es que inclusive lo que usted consume cotidianamente puede producirle una intoxicación. Hace casi 500 años, el médico y químico suizo Paracelso realizaba una de sus afirmaciones más populares: «la dosis hace el veneno», lo que nos lleva a afirmar que todo en exceso es perjudicial para la salud.

Esa afirmación la conoce a la perfección una mujer estadounidense de 47 años, quien desarrolló una enfermedad ósea que rara vez se ve en los países occidentales, después de consumir una cantidad excesiva de té todos los días durante 17 años.

De acuerdo con el caso clínico publicado en el New England Journal of Medicine, la mujer de 47 años había acudido a consulta externa al Hospital Henry Ford, en Detroit debido a un historial de 5 años de dolor en la espalda baja, brazos, piernas y caderas. De acuerdo con el Dr. Sudhaker D. Rao, quien junto con el Dr. Naveen Kakumanu presentaron el caso en la revista, las radiografías realizadas a la mujer revelaron áreas de hueso muy denso en las vértebras espinales y calcificaciones de ligamentos en su brazo.

Las radiografías muestran aumento de la densidad ósea, ocasionada por una fluorosis esquelética. (Naveen Kakumanu y Sudhaker D. Rao / NEJOM).

La paciente había sido referida a dicha institución debido a que los médicos que habían atendido su caso sospechaban de cáncer óseo. Sin embargo, en la institución de salud Henry Ford, los médicos descartaron el cáncer después de ver los resultados de imagenología y de que la paciente refirió un consumo de una jarra elaborada con 150 bolsitas de té por día durante los últimos 17 años. El diagnóstico definitivo fue fluorosis esquelética, una extraña enfermedad de los huesos causada por consumir demasiado fluoruro, el cual se encuentra en el té y en el agua potable en pequeñísimas cantidades. El exceso de flúor es eliminado por el sistema de destoxificación renal, a través de la orina. Sin embargo, el consumo excesivo de té propició que el flúor se almacenara en forma de depósitos de cristales en los huesos. 

La fluorosis esquelética es endémica en regiones del mundo con niveles naturalmente altos de fluoruro en el agua potable, incluidas algunas partes de India y China, pero es poco común en Europa y América. Después del asesoramiento adecuado, la paciente interrumpió el consumo de té, con una mejoría de sus síntomas.

El caso ha sido publicado en el New England Journal Of Medicine, y lo puedes ver aquí.

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Alan Steve tiene una licenciatura en Bioquímica Clínica por la Universidad Nacional Autónoma de México y hace trabajo de investigación en la Unidad de Genética y Diagnóstico Molecular del Hospital Juárez de México. En internet, Alan es fundador de la comunidad Enséñame de Ciencia.