¡Sorpresa! La atmósfera de la Tierra es más grande de lo que pensábamos y se extiende más allá de la Luna.

Si hay algo que nos gusta hacer a los humanos es poner límites a las cosas. Por ejemplo, ponemos límites a nuestros territorios, ya sea desde nuestras propiedades e inmuebles, o bien en zonas geográficas; ponemos límite a nuestra paciencia, a nuestro temperamento… y hasta tenemos límites para realizar pagos. Uno de los límites más importantes en el ámbito de la ciencia es la famosa línea de Kármán, una frontera invisible entre la atmósfera terrestre y el espacio, el límite donde termina la aeronáutica y la astronáutica se hace cargo. Por mucho tiempo se pensó que este límite no era tan grande, pero ahora, un equipo de astrónomos ha descubierto que en realidad es muy grande, y que la atmósfera terrestre va más allá de ese punto, llegando a extenderse hasta la Luna.

La región en cuestión se llama geocorona, la parte luminosa de la zona más externa de la atmósfera terrestre, que es la exosfera; anteriormente se pensaba que su límite superior estaba a aproximadamente 200,000 kilómetros de la Tierra, sin embargo gracias a datos recopilados por el Observatorio Solar y Heliosférico (SOHO), propiedad de la Agencia Espacial Europea y de la NASA, se ha podido determinar que ese límite impuesto con anterioridad ni siquiera se acerca a lo que en realidad es, pues se descubrió que la geocorona se extiende hasta 630,000 kilómetros, lo que significa que envuelve a nuestro satélite natural en un abrazo atmosférico. Tal y como lo expresó el Dr. Igor Baliukin, del Instituto de Investigación Espacial de Rusia y autor principal del estudio, «la Luna vuela en la atmósfera de la Tierra» (de hecho, a una distancia promedio de la Tierra de 384,400 kilómetros, es casi justo en medio).

Representación esquemática de las observaciones de SOHO; La región que se muestra en gris representa la geocorona. Crédito: I. I. Baliukin et al, 2019.

Utilizando los datos del instrumento SWAN del observatorio, que está diseñado para medir las emisiones ultravioleta de los átomos de hidrógeno en el espacio interplanetario llamados fotones Lyman-alfa, fue que los investigadores pudieron mapear la geocorona. En alguna ocasión (1972), los astronautas a bordo del Apollo 16 fotografiaron la geocorona sin imaginarse que todavía estaban dentro de los límites de la Tierra. Si bien el descubrimiento no tiene mucha relevancia en el ámbito de la exploración espacial, sí que lo va a ser para que cualquier telescopio orbital dentro de la geocorona ajuste sus líneas de base Lyman-alfa para sus observaciones del espacio profundo. «Los telescopios espaciales que observan el cielo en longitudes de onda ultravioleta para estudiar la composición química de las estrellas y galaxias deberían tener esto en cuenta», expresó el Dr. Jean-Loup Bertaux, del Centro Nacional de Investigaciones Científicas (CNRS) de Francia, y coautor del estudio.

Fotografía de la geocorona capturada desde la Luna por los astronautas del Apolo 16.(NASA)

Lo más curioso de todo esto es que, a cálculos fríos, entonces ningún humano ha estado realmente fuera de la atmósfera de la Tierra.

 

La investigación fue publicada en 2019 en el Journal of Geophysical Research: Space Physics, y puedes ver el artículo aquí.

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Alan Steve tiene una licenciatura en Bioquímica Clínica por la Universidad Nacional Autónoma de México y hace trabajo de investigación en la Unidad de Genética y Diagnóstico Molecular del Hospital Juárez de México. En internet, Alan es fundador de la comunidad Enséñame de Ciencia.