Las hijas de mujeres con Síndrome del Ovario Poliquístico tienen hasta 5 veces más riesgo de desarrollarlo en la etapa adulta.

El Síndrome del Ovario Poliquístico es la alteración endocrinológica más común que afecta a las mujeres en edad reproductiva, con una prevalencia de hasta un 21%. Se estima que está presente en el 75% de las mujeres con hirsutismo (afección que resulta en un crecimiento excesivo de vello oscuro o grueso en un patrón similar al de los hombres en el rostro, el pecho y la espalda) y en el 10% de las mujeres premenopaúsicas. Esta afección es de suma importancia médica, pues trae grandes implicaciones en la salud femenina, ya que se ha relacionado con alteraciones hormonales, metabólicas y de fertilidad.

Aunque las causas que originan dicho síndrome son aún inciertas, se han realizado muchos estudios que tratan de explicar los aspectos etiológicos del Síndrome del Ovario Poliquístico. Uno de estos estudios, publicado hace unos años en Nature Medicine y llevado a cabo por investigadores del Instituto Karolinska de Suecia, llegó a la conclusión de que las hijas de mujeres con Síndrome del Ovario Poliquístico (PCOS) tienen hasta cinco veces más probabilidades de ser diagnosticadas de lo mismo en la edad adulta, en comparación con aquellas cuyas madres no lo han padecido.

En esta investigación, los científicos combinaron estudios en humanos y ratones para determinar cómo y en qué medida el Síndrome del Ovario Poliquístico se transmite a las futuras generaciones de madres que lo han padecido. Para averiguar si los síntomas similares a PCOS se transmitían a las futuras generaciones, los investigadores analizaron en ratones tanto el perfil reproductivo como el metabólico en la segunda generación. Luego repitieron todo el proceso en una tercera generación para conocer si un fenotipo PCOS podría transmitirse a través de varias generaciones. «Al hacer esto, pudimos demostrar que la combinación de altos niveles de andrógenos durante el embarazo, y una dieta obesogénica consumida por las abuelas, tiene un efecto nocivo sobre el desarrollo fetal de la segunda generación, lo que lleva a la restricción del crecimiento intrauterino y al aborto espontáneo en parte debido a la placenta disfunción, que está en línea con las observaciones anteriores de mujeres con Síndrome del Ovario Poliquístico «, comentan los investigadores.

De esta forma, comprobaron que las hijas de mujeres con Síndrome del Ovario Poliquístico tienen hasta cinco veces más probabilidades de desarrollar la afección en la edad adulta, acompañado de elevados niveles de andrógenos, así como presión arterial, IMC y obesidad elevados y ciclos menstruales irregulares.

“Nuestros hallazgos proporcionan evidencia de efectos transgeneracionales en la descendencia femenina de madres con síndrome de ovario poliquístico e identifican posibles genes candidatos para la predicción de un fenotipo de síndrome de ovario poliquístico en las generaciones futuras”, concluyen los investigadores en el artículo.

 

El estudio ha sido publicado en Nature Medicine, y lo puedes ver aquí.

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Alan Steve tiene una licenciatura en Bioquímica Clínica por la Universidad Nacional Autónoma de México y hace trabajo de investigación en la Unidad de Genética y Diagnóstico Molecular del Hospital Juárez de México. En internet, Alan es fundador de la comunidad Enséñame de Ciencia.