Un defecto genético puede hacer que los conejos se “paren de manos” en lugar de saltar.

La locomoción saltatorial es un mecanismo de marcha ampliamente distribuido en la naturaleza que, en los mamíferos se puede observar principalmente en roedores, como en conejos, liebres y canguros. Los conejos y las liebres tienen un saltar característico compuesto por un movimiento rítmico alterno de las extremidades anteriores y un movimiento bilateral sincrónico de las extremidades posteriores.

Sin embargo, una raza de conejo domesticado (sauteur d’Alfort) lanza sus patas traseras y camina sobre sus patas delanteras, en una especie de movimiento que, los investigadores han relacionado con una mutación presente en un gen, el cual está vinculado al movimiento de sus extremidades.

Algunos conejos caminan sobre sus patas delanteras con un paso extraño que es el resultado de una mutación en un gen.

En el estudio, publicado en PLOS Genetics, los investigadores estudiaron el gen RORB, y descubrieron que una mutación presente en las regiones intrónicas en sitios conservados a lo largo de la evolución, da como resultado la generación de proteínas aberrantes y una reducción drástica de neuronas, así como a defectos en la diferenciación de poblaciones de interneuronas de la médula espinal; esto es lo que ocasiona que los conejos se “paren de patas” en lugar de saltar, pues la proteína producida por el gen es indispensable para que los conejos coordinen sus extremidades.

“Comprender por qué los conejos se mueven de una manera tan extraña podría ayudar a los investigadores a aprender más sobre cómo funciona la médula espinal. El estudio está “contribuyendo a nuestro conocimiento básico sobre una función muy importante en los seres humanos y todos los animales: como podemos movernos”, comenta el Dr. Leif Andersson, genetista molecular de la Universidad de Uppsala en Suecia y autor principal del estudio.

Descubrir como este defecto genético afecta al cuerpo de manera más amplia podría ser importante para comprender la forma en que se mueven todos los animales y, aunque el estudio no revela mucho sobre cómo la falta de la proteína RORB en las interneuronas estimula la parada de manos de los conejos, es un paso importante para descubrir los mecanismos moleculares alterados que rigen el comportamiento y locomoción de muchas especies.

 

El estudio fue publicado en PLOS Genetics, y lo puedes ver aquí.

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