Un animal con capacidad fotosintética inspira un camino hacia la fotosíntesis artificial.

Se abre una puerta al 'rediseño' de la fotosíntesis de cultivos para mayores rendimientos agrícolas - ChileBIO

Uno de los mecanismos bioquímicos más interesantes desde el punto de vista energético, posiblemente sea el de la fotosíntesis, un proceso sumamente complejo, en el cual la energía lumínica es convertida en energía química en células cuyos organelos celulares, llamados cloroplastos, han sustituido a otros y permiten realizar la conversión del dióxido de carbono en glúcidos (las principales fuentes energéticas en todos los seres vivos).

Este proceso, se encuentra restringido únicamente a las especies vegetales y a ciertos microorganismos con capacidad fotosintética.

Nunca antes se había visto este evento en el reino animal. Ahora, en un hito fantástico de la naturaleza, una babosa marina (Elysia chlorotica) ha logrado asimilar con éxito las capacidades fotosintéticas de las algas que consume, al incorporar en su interior los plastidios donde se lleva a cabo dicho proceso. De esta manera, le permiten efectuar la fotosíntesis como si la babosa fuera una especie vegetal. Haciendo una pequeña analogía, esta capacidad sería algo así como añadir paneles solares naturales a nuestro cuerpo, los cuales nos permitirían vivir sin consumir alimentos.

Los extraordinarios animales que pueden realizar la fotosíntesis como las plantas
Las sacoglossa, como esta Elysia ornata, secuestran los cloroplastos de las algas para procesar energía de la luz solar.

 

Esta imagen microscópica muestra plastidios de algas robados (en verde) y lípidos de algas (en amarillo) dentro del sistema digestivo de la babosa marina. Crédito: Karen N. Pelletreau / Universidad de Maine

Un equipo de investigación del Departamento de Bioquímica y Microbiología de Rutgers-New Brunswick dirigido por el Dr. Debashish Bhattacharya, ha profundizado en este portento de la naturaleza mediante una minuciosa investigación. «Es un logro notable porque es muy inusual para un animal comportarse como una planta y sobrevivir solo gracias a la fotosíntesis», destaca Bhattacharya.

Lo que se está aprendiendo al estudiar a este animal puede que acabe teniendo repercusiones muy importantes para el campo de la fotosíntesis artificial. Si se consigue averiguar como exactamente la babosa mantiene funcionales los plástidos robados para fijar carbono sin un núcleo vegetal, entonces es posible que se puedan crear sistemas artificiales que imiten la fotosíntesis como máquinas verdes (no contaminantes), para generar energía e incluso crear ciertos bioproductos.

La babosa marina Elysia chlorotica, un molusco que puede crecer hasta más de 5 centímetros de largo, ha sido encontrada en la zona intermareal en aguas costeras de lugares como Florida y la franja entre la isla Martha’s Vineyard, de Massachusetts en Estados Unidos, y Nueva Escocia en Canadá. En su etapa inmadura, la babosa se alimenta del algas marrones no tóxicas de la especie Vaucheria litorea.

El estudio fue publicado en Journal Molecular Biology and Evolution, y lo puedes ver aquí.

Comparte ciencia, comparte conocimiento.

ensedecienciaalan

Alan Steve tiene una licenciatura en Bioquímica Clínica por la Universidad Nacional Autónoma de México y hace trabajo de investigación en la Unidad de Genética y Diagnóstico Molecular del Hospital Juárez de México. En internet, Alan es fundador de la comunidad Enséñame de Ciencia.