Los humanos tienen similitudes sorprendentes con criaturas extrañas de hace 550 millones de años.

Por lo que sabemos sobre la vida primitiva que habitó la Tierra hace millones de años,  dichas criaturas parecen ser tan diferentes a la especie humana; de hecho, su similitud en cuanto a su aspecto físico parece muy diferente inclusive a cualquier especie de la actualidad. Estas misteriosas criaturas, que vivieron en los océanos primitivos hace 500 millones de años, tenían aspectos muy peculiares, asemejando a seres sin cabezas y sin extremidades.

Archivo:Figure 27 04 03.jpg - Wikipedia, la enciclopedia libre

Representación artística de la vida marina que habitó la Tierra primitiva hace 500 millones de años.

Ahora, un nuevo estudio sugiere que las similitudes no están tan alejadas. La biota de Ediacara, una colección de formas de vida oceánicas antiguas que habitó en la Tierra hace 570 millones de años, habría compartido una serie de similitudes genéticas con los metazoos (animales multicelulares) modernos, incluidos los humanos, de acuerdo con los científicos del estudio publicado en Proceedings of the Royal Society B.

Si bien muchas especies de dicha biota tienen aspectos “monstruosos”, no todos los miembros de Ediacara tienen vínculos tan estrechos con los animales hoy en día. Hay más de 40 especies reconocidas del período, incluida la más famosa, la ovoide Dickinsonia, y determinar dónde deben asentarse sus formas fosilizadas en el árbol de la vida no siempre es fácil, afirman los investigadores.

Rätselfossil ist ältestes Tier der Welt - Schon vor 558 Millionen Jahren lebten erste mehrzellige Tiere im Urmeer - scinexx.de

Impresión artística de Dickinsonia. (ANU TV / YouTube)

Sin poder analizar los datos genéticos de estas criaturas de primera mano, los investigadores tienen que conformarse con inferir lo que puedan de los rastros fósiles que estos organismos dejaron atrás. Afortunadamente, esas huellas antiguas pueden revelar bastante. En un nuevo estudio dirigido por el paleontólogo Scott Evans del Museo Nacional Smithsonian de Historia Natural, los investigadores observaron a cuatro representantes de la biota de Ediacara.

Con base en las observaciones de los fósiles y lo que podemos deducir acerca de cómo estas criaturas pudieron haber sostenido y movido sus cuerpos, los investigadores proponen que estas criaturas probablemente contenían una forma rudimentaria de sistema nervioso, apoyado y regulado por los mismos tipos de elementos reguladores genéticos que todavía utilizan los animales de la actualidad, incluidos los SERES HUMANOS.

«Este análisis demuestra que las vías genéticas para la multicelularidad, la polaridad axial, la musculatura y el sistema nervioso probablemente estaban presentes en algunos de estos primeros animales», escriben los autores. «Juntos, estos rasgos ayudan a restringir mejor la posición filogenética de varios taxones clave de Ediacara e informan nuestras opiniones sobre la evolución temprana de los metazoos».

Específicamente, en el nuevo estudio, el equipo describe una amplia gama de genes que pueden haber influido en la multicelularidad, la inmunidad, los nervios, la apoptosis (muerte celular programada), el patrón axial (que diferencia los lados de un cuerpo, como la parte delantera o trasera y la izquierda o derecha ), y más.

Si bien todavía hay mucho que aprender sobre estas criaturas verdaderamente antiguas, la biología que nos une a lo largo de millones de años muestra que tal vez no sean tan extrañas como parecen. «El hecho de que podamos decir que estos genes estaban operando en algo que se ha extinguido y vivió hace 500 millones de años es fascinante para mí», dice Evans, autor principal del estudio.

 

Los resultados son presentados en Proceedings of the Royal Society B.

Una versión original de este artículo fue publicada en Science Alert.

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Alan Steve tiene una licenciatura en Bioquímica Clínica por la Universidad Nacional Autónoma de México y hace trabajo de investigación en la Unidad de Genética y Diagnóstico Molecular del Hospital Juárez de México. En internet, Alan es fundador de la comunidad Enséñame de Ciencia.